Proceso de selección

Si eres un alumno de último año de Derecho o recién licenciado te interesará conocer el proyecto que te ofrecemos en Uría Menéndez.
Catalina Chalbaud<br>Asociada Junior<br>Oficina de Madrid

Catalina Chalbaud
Asociada Junior
Oficina de Madrid

“Mi primer contacto con el “mundo Uría Menéndez” tuvo lugar hace exactamente un año, cuando fui elegida para realizar unas prácticas de verano en el despacho. Estaba comenzando el último curso de Derecho y Administración y Dirección de Empresas, y quería conocer de cerca la profesión. Aquí se encargaron de que así fuera. Un mes más tarde lo tenía claro: era Uría Menéndez donde deseaba comenzar mi andadura profesional. El prestigio del despacho, su cuidado plan de formación para jóvenes abogados, así como la posibilidad de empezar en el ejercicio de la abogacía de la mano de alguno de los mejores profesionales de nuestro país, fueron determinantes en mi elección.

Tuve que superar un proceso de selección, sin duda exigente, pero en el que el trato recibido, tanto por parte del personal de selección como por parte de los socios entrevistadores, fue excelente. Más tarde llegaría el curso de orientación, una semana de toma de contacto, fundamental para conocer a otros recién llegados. Ahora, una vez finalizado el curso, me incorporo a la casa con enorme ilusión, dispuesta a aprender y, por qué no, a disfrutar al máximo de esta magnífica oportunidad”.

Antonio Canales<br>Asociado Junior<br>Oficina de Madrid

Antonio Canales
Asociado Junior
Oficina de Madrid

“Un desafío personal y profesional. Eso sentí cuando accedí por primera vez al hall de Uría Menéndez. Acudía ilusionado a mi primera entrevista. Cuando terminó supe que tenía que desarrollar mi carrera profesional en este despacho. Su prestigio en el mercado, su incesante crecimiento, la importancia de la formación continua, y la ausencia de límites en el desarrollo individual de cada abogado fueron los culpables.

Poco tiempo después me presentaban a mis nuevos compañeros. Su confianza, su trato cercano y amable, y su amplia experiencia en la profesión me hicieron sentir rápidamente un miembro más del equipo.

El despacho también puso a mi disposición todos los medios y herramientas que un abogado puede desear y necesitar: clientes de primer orden, asuntos de muy diversa naturaleza y complejidad, una gran biblioteca, y sobre todo, la oportunidad de aprender de grandes maestros.  

Ser abogado de Uría Menéndez es más de lo que imaginé. Significa desarrollo personal y profesional con la misma intensidad. La vocación de servicio y la calidad del trabajo en un mismo plano. Significa, en definitiva, dar un paso más de lo que se espera. Un desafío personal y profesional”.