Rotaciones en distintas áreas de práctica

Los abogados forman parte de un equipo de trabajo pequeño y colaboran en asuntos de gran relevancia de la mano de su tutor, un socio de la firma.

Abogados de primer año

Los abogados forman parte de un equipo de trabajo pequeño y colaboran en asuntos de gran relevancia de la mano de su tutor, un socio de la firma.

Durante su primer año en el despacho, los abogados realizan dos rotaciones de seis meses en diferentes áreas de práctica u oficinas. A lo largo de los primeros cuatro años, los abogados júnior asisten a sesiones del Plan de Formación, especialmente diseñado para adquirir los conocimientos técnicos y las competencias necesarias para llegar a ser un buen abogado.

Eduardo Ayuela<br>Asociado Junior<br>Oficina de Madrid

Eduardo Ayuela
Asociado Junior
Oficina de Madrid

“Del primer año en el despacho me gustaría destacar el gran valor que tienen las rotaciones semestrales. El paso por dos grupos de práctica me permitió aprender diferentes estilos de trabajo y, especialmente, ampliar la perspectiva del Derecho de empresa.

En concreto, la rotación en el Grupo de Práctica de Derecho Procesal y Arbitraje me proporcionó la capacidad de aproximarme a los problemas con una visión creativa y rigurosa, que me ayuda hoy en el día a día en el Grupo de Práctica de Derecho Mercantil.

Por otra parte, el aprendizaje obtenido durante el primer año fue asombroso, fruto del trabajo diario en equipos del más alto nivel profesional y de la participación en asuntos de gran interés y complejidad”.

Elena Picó<br>Asociada Junior<br>Oficina de Bilbao

Elena Picó
Asociada Junior
Oficina de Bilbao

“Atraída por el prestigio y la dimensión de Uría Menéndez, en el programa de prácticas de verano para estudiantes encontré la ocasión perfecta para conocer de primera mano en qué consiste el ejercicio de la abogacía. Aquella estancia de un mes en el despacho fue determinante para orientar el inicio de mi carrera profesional.

Desde el primer día de mi incorporación en la oficina de Bilbao, hace ya tres años, me he sentido parte de un gran proyecto en el que la calidad profesional y humana van de la mano y la formación de los abogados más jóvenes ocupa un papel fundamental.

Participando en los asuntos más diversos, en contacto directo con el cliente, cuento con el compromiso y apoyo permanentes de mi tutor y compañeros. Todo ello me aporta la seguridad y confianza necesarias para continuar asumiendo responsabilidades y sacar el máximo provecho de trabajar con abogados de primer nivel, lo que, gracias a la oportunidad de desplazarme que se me ha brindado, podré seguir haciendo durante los próximos seis meses en la oficina de Madrid.”