"Fue muy reconfortante comprobar que la preparación adquirida durante años en Uría Menéndez me permitió desempeñar mis funciones con toda autonomía y eficacia..."

Jesús Saracho Aguirre

Asociado Sénior

Chaffetz Lindsey LLP

Nueva York

Nueva York es, por encima de todo, una ciudad superlativa, en la que lo extraordinario es la norma.

En los meses que pasé en Chaffetz Lindsey, una boutique especializada en el ámbito de la resolución de disputas a nivel internacional, tuve la oportunidad de involucrarme, a fondo, en varios arbitrajes de inversión en América Latina bajo los auspicios del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), en arbitrajes comerciales sometidos al reglamento de la Cámara de Comercio Internacional (CCI) y en mediaciones ad hoc. Fue muy reconfortante comprobar que la preparación adquirida durante años en Uría Menéndez me permitió desempeñar mis funciones con toda autonomía y eficacia bajo la dirección de socios con muy diferentes bagajes y de varias nacionalidades (entre otras, estadounidense, neozelandesa, francesa, alemana y española).

Por otro lado, participé en el programa de Visiting Scholars de Fordham University School of Law, en el que analicé el futuro del arbitraje de inversiones en la Unión Europea; moderé una mesa redonda organizada por el Club Español del Arbitraje, en la que examinamos la ejecución de laudos de inversión en Europa y Estados Unidos; entrené al equipo de Harvard Law School que participó en el Willem C. Vis International Commercial Arbitration Moot; tuve la oportunidad de representar a Uría Menéndez en el Spain-Americas Arbitration Forum (celebrado en Miami) y en el IBA Arbitration Day (que tuvo lugar en Montreal); me involucré en la vida diaria de varias de las instituciones arbitrales más importantes de Nueva York; y realicé una investigación sobre el futuro del arbitraje de inversiones en la Unión Europea bajo la supervisión del profesor Michael W. Reisman (en Yale Law School).

Además de esta actividad frenética, también tuve tiempo para disfrutar de largos cafés e interesantes conversaciones en el Harvard Club y en el Yale Club con amigos que lo serán ya para toda la vida; participar en toda clase de eventos de networking organizados en la ciudad para foreign associates; aprender a preparar el famoso pavo de Acción de Gracias; escuchar a Earl Rose tocando deliciosamente Rhapsody in Blue en el Steinway que preside el mítico Benelmanss Bar; ensimismarme en la galería 827 del Metropolitan Museum of Art; brunchear en Dumbo; disfrutar de Woody Allen tocando el clarinete y de Eddy Davis destrozando su banjo en el Café Carlyle; contracturarme el cuello en las semifinales del US Open; devorar alitas de pollo hasta decir basta en el Yankee Stadium —sin entender muy bien qué sucedía en el campo de juego—; y comer en los populares food trucks de Nueva York las mejores chalupas que he probado nunca, la mayor parte de las veces a horas intempestivas, porque el mito es completamente cierto, en la Gran Manzana no se duerme.

Mi experiencia en Nueva York ha sido superlativa. No me gustaría concluir estas líneas sin mostrar mi agradecimiento a Uría Menéndez por esta fantástica oportunidad.

Testimonio de cuando estuve en Nueva York (Septiembre 2016 - Mayo 2017)