“Personalmente, he disfrutado, vivido y viajado como hacía mucho tiempo que no lo hacía”.

Sergio Moreno Merodio

UM Nueva York

Desde el comienzo de mi andadura profesional siempre había querido tener una experiencia profesional en el extranjero, y la oportunidad me terminó llegando el 18 de enero de 2021. El destino: Nueva York. Las perspectivas a mi llegada no eran las mejores del mundo: solo unos pocos días después de vivir el temporal de Filomena, aterrizaba en la Gran Manzana con una sensación térmica de -19 ºC, una cuarentena obligatoria de varios días por delante y con gran parte de los establecimientos de restauración y ocio de la ciudad cerrados o con restricciones por la pandemia. Pero nada más lejos de la realidad. Desde que superé esos primeros días de cuarentena obligatoria, la ciudad y su gente se volcaron conmigo convirtiéndose en los mejores compañeros de viaje posibles para vivir esta experiencia tan única.

Desde aquel 18 de enero, la coyuntura política, social y económica de la ciudad (y del país en general) fue mejorando día tras día de forma exponencial. Con una campaña de vacunación puntera, alrededor del mes de abril la ciudad empezaba a recuperar su característico ruido y ritmo frenético, y a finales de mayo volvía a ser, en casi todas sus facetas, el Nueva York que todos conocíamos.

En el plano profesional, fue toda una experiencia conocer de primera mano cómo funciona una oficina exterior de Uría Menéndez e involucrarme directamente en su día a día, su ritmo, sus números y sus labores gerenciales.

Mi estancia en Nueva York me permitió, además, conocer personalmente a clientes americanos con quienes llevaba trabajando desde hacía años, así como conocer y estrechar lazos con otros potenciales y con compañeros de otros despachos. Y todo ello, muchas veces, mientras disfrutábamos de un buen concierto de jazz en la sala Small o de la infinita oferta gastronómica que ofrece la ciudad.

Personalmente, he disfrutado, vivido y viajado como hacía mucho tiempo que no lo hacía. La variedad de museos, espectáculos (culturales y deportivos) y ambientes que ofrece la ciudad de Nueva York es sencillamente infinita. Recuerdo que a los pocos días de llegar a la ciudad un buen amigo que llevaba varios años viviendo en Brooklyn me definió Nueva York como una ciudad construida a base de ingredientes del mundo entero. En aquel momento no entendía muy bien a qué se refería, pero tardé muy poco en descubrirlo: el hecho de que en Queens se hablen más de 160 lenguas, que Williamsburg albergue una de las comunidades judías ortodoxas más grandes del mundo, que en el barrio chino de Manhattan encuentres ingredientes que solamente encontrarías el mercado de Wangfujing, en Pekín, o que en el famoso Little Italy puedas disfrutar de un cacio e peppe de la misma calidad que en Roma son solamente una pequeña prueba de ello.

En definitiva, mi experiencia en Nueva York ha sido excepcional. ¡Me llevo amigos para toda vida y un recuerdo inmejorable de la Gran Manzana!

Testimonio de cuando estuve en Nueva York (Enero 2021 - Enero 2022)