"Cualquier abogado que haya trabajado en Londres durante un tiempo admitirá que las recepciones y cócteles organizados por despachos de abogados, fondos de inversión y bancos son una de las cosas que más sorprenden al llegar"

Anna Viñas Miquel

Asociada Principal

UM Londres

La oficina de Londres de Uría Menéndez fue mi segunda familia durante el año y medio que pasé allí. La estancia en la capital británica me aportó unos conocimientos y unas habilidades que no tenía antes y que difícilmente habría podido adquirir de forma tan rápida en cualquier oficina española.

Londres es considerada por muchos como la capital financiera de Europa, al menos hasta el temido brexit. Cuando empecé a trabajar en la oficina de Londres me di cuenta de que esto era realmente así y de que era algo que se podía apreciar en apenas dos semanas de trabajo. Tanto en Barcelona —mi oficina de origen— como en Londres, era una abogada que pertenecía al área de mercantil, no obstante, el tipo de asuntos y clientes era claramente distinto. Londres, como buen centro financiero que es, atrae desde bancos de larga trayectoria hasta compañías fintech que apenas tienen unos meses de vida. De ahí que durante mi estancia me familiarizara con todos los temas regulatorios en torno a bancos, entidades de pago, empresas de servicios de inversión, fondos, etc., y los productos que todos ellos distribuyen al mercado.

Además de adquirir conocimientos jurídicos en materias que antes no conocía, la oficina de Londres, al ser mucho más pequeña que la de Barcelona o Madrid, me brindó la oportunidad de aprender a gestionar los asuntos del despacho desde la óptica comercial (acciones de promoción, estimaciones de honorarios...). La gestión comercial de los asuntos (o housekeeping issues en terminología de la oficina de Londres) es algo que no parece muy fascinante a primera vista (y probablemente no lo sea), pero que es imprescindible para completar el perfil de un abogado.

Cualquier abogado que haya trabajado en Londres durante un tiempo admitirá que las recepciones y cócteles organizados por despachos de abogados, fondos de inversión y bancos son una de las cosas que más sorprenden al llegar, y saber moverse en ellos para hacer los contactos adecuados es todo un arte.

Haber estado un año y medio en Londres es muestra de que los abogados que me acogieron allí fueron, además de unos grandes compañeros, unos formidables amigos. Así que, como dirían los ingleses “it has been a very rewarding experience indeed”.

Testimonio de cuando estuve en Londres (Marzo 2016 - Agosto 2017)