Formación con un tutor

Los abogados forman parte de un equipo de trabajo pequeño y colaboran en asuntos de gran relevancia de la mano de su tutor, un socio de la firma.

Muchos abogados de Uría Menéndez son figuras destacadas dentro de sus áreas de ejercicio. Los socios del Despacho asumen la tarea de tutelar y enseñar a los abogados de reciente incorporación adscritos a sus grupos de práctica, lo que supone una inmejorable oportunidad para  desarrollar las capacidades profesionales.

Heidi López Castro<br>Counsel<br>Oficina de Madrid

Heidi López Castro
Counsel
Oficina de Madrid

“El afán de excelencia de este despacho pasa por buscar la de todos sus integrantes. Así, al entrar en Uría Menéndez, cada nuevo abogado se incorpora en un equipo de trabajo compuesto por profesionales de distinta experiencia. Todo el trabajo se realiza en el seno de un equipo. La constante interacción de los socios con los abogados más jóvenes y su preocupación por ellos no son sino una muestra más del interés que demuestra Uría Menéndez por el desarrollo profesional de sus miembros.‪ Este interés, lejos de decrecer con el paso del tiempo, se va conjugando con una sabia dosis de independencia.

Las largas horas de estudio y de trabajo para alcanzar esta meta se vuelven más agradables por la enorme calidad humana de los integrantes del despacho, que conjugan día tras día autoexigencia y profesionalidad con un excelente ambiente de trabajo”.

Blanca Arlabán<br>Socia<br>Oficina de Londres

Blanca Arlabán
Socia
Oficina de Londres

“Un conocido profesor americano solía decir que un buen tutor es aquel que es capaz de llevar al alumno a lugares desconocidos a los que él ni siquiera ha llegado antes. Uría Menéndez es una gran Escuela de Derecho. Como tal, uno de sus objetivos primordiales es conseguir que, estimulados por sus tutores, sus abogados crezcan personal y profesionalmente y que, por difícil que sea, conquisten esos nuevos territorios a través del estudio, el esfuerzo y una profunda admiración por lo que hacen. En mi caso, los socios y compañeros del equipo al que pertenezco, se encargan de recordarme que el saber no tiene límites, que siempre se puede mejorar y que, a pesar de que esta es una profesión exigente, si te gusta lo que haces siempre puedes dar un paso adelante. En el despacho cada día es distinto del anterior y cada problema legal al que te enfrentas, más complicado que el precedente. No hay mayor estímulo que aprender y no hay mayor desafío que hacerlo de la mano de profesionales como los que me rodean en mi día a día”.

Carlos de Cárdenas<br>Socio<br>Oficina de Madrid

Carlos de Cárdenas
Socio
Oficina de Madrid

"No basta con convencer a los mejores para que se unan a nosotros. Es solo el comienzo de una larga carrera que requiere invertir mucho en la formación y desarrollo profesional de los jóvenes, darles responsabilidad y mantenerlos motivados. También corregirlos, empujarlos a estudiar, hablarles con franqueza, subirles el listón cuando creen que no pueden saltar más alto. Vivimos en un ambiente intelectualmente exigente; que aprendan a poner pasión en lo que hacen es vital para que su vida profesional sea plena y satisfactoria.

John Pierpont Morgan lo resumió bien hace ya muchos años: Go as far as you can see; when you get there, you’ll be able to see farther”.