El Parlamento Europeo aprueba el nuevo Reglamento en materia de FDI

Celia García Paredes, David López Velázquez.

05/06/2026 Uría Menéndez (uria.com)


El pasado 19 de mayo, el Parlamento Europeo aprobó el nuevo Reglamento de la Unión Europea sobre el control de inversiones extranjeras directas (conocidas como FDI, por sus siglas en inglés). El objetivo de esta norma de seguridad económica es proteger sectores estratégicos de la UE frente a inversiones de fuera de la Unión que puedan suponer un riesgo para su seguridad pública u orden público.

Un paso casi definitivo hacia el nuevo Reglamento

El Parlamento Europeo ha respaldado el nuevo marco regulatorio con una amplia mayoría: 508 votos a favor, 64 en contra y 90 abstenciones. El Reglamento establece un sistema de control sobre las inversiones extranjeras en sectores considerados estratégicos. Entre ellos se encuentran la defensa, los semiconductores, la inteligencia artificial, las materias primas fundamentales y los servicios financieros.

El nuevo texto sustituirá al Reglamento (UE) 452/2019, vigente desde octubre de 2020. El siguiente paso será su aprobación formal por el Consejo, prevista para junio. Una vez publicado, el Reglamento será aplicable dieciocho meses después de su entrada en vigor. No obstante, se espera que los Estados miembros adapten antes sus normativas nacionales a los nuevos requisitos.

El nuevo Reglamento introduce tres cambios fundamentales:

  • refuerza el sistema de control de las inversiones extranjeras en la UE;
  • armoniza criterios, plazos y procedimientos de control en todos los Estados miembros; y
  • mejora la cooperación entre los Estados miembros y la Comisión Europea para evaluar riesgos de seguridad y orden público. Además, se refuerza el principio de "cumplir o explicar" (comply or explain): cuando un Estado miembro reciba recomendaciones u opiniones, deberá seguirlas o justificar por qué no lo hace.

El nuevo Reglamento reducirá las diferencias entre los sistemas de control de los distintos Estados miembros. Sin embargo, cada país conserva cierto margen de decisión, por lo que será necesario analizar caso por caso el impacto del nuevo marco en cada operación. Dado que el control de inversiones afecta a la mayoría de las operaciones de fusiones y adquisiciones (M&A), convendrá seguir de cerca la aprobación del Reglamento y su incorporación a las normativas nacionales.

En España, los cambios no serán tan significativos, aunque sí habrá modificaciones en el alcance de las inversiones sujetas a control y en el procedimiento. En concreto, se introducirá una estructura de doble fase: una primera fase de 45 días naturales y una segunda de revisión detallada para las operaciones de mayor riesgo. También se incorporará la posibilidad de revisar operaciones ya cerradas hasta quince meses después del cierre, con independencia de que hubieran estado sujetas a notificación previa. Además, es previsible que se amplíen los sectores sometidos a control para incluir las inversiones que deban notificarse de forma obligatoria a través del mecanismo de cooperación europeo.

Contexto, antecedentes y herramientas adicionales

El 24 de enero de 2024, la Comisión Europea aprobó cinco iniciativas para reforzar la seguridad económica de la UE. Estas iniciativas abarcan el control de exportaciones, el control de inversiones en el exterior, el apoyo a tecnologías de doble uso, la seguridad en la investigación y el control de inversiones extranjeras en la UE. Esta última iniciativa incluye una nueva propuesta de Reglamento que introduce cambios importantes en los mecanismos de control de los Estados miembros y en la cooperación entre ellos.

La revisión del Reglamento (UE) 452/2019 ya estaba prevista. Además, forma parte del conjunto de medidas incluidas en la Estrategia Europea de Seguridad Económica, publicada en junio de 2023.

La sentencia del Tribunal de Justicia de la UE en el asunto C-106/22 (Xella Magyarország) también impulsó algunos de los cambios introducidos por la nueva norma, en particular los relativos al control de las inversiones extranjeras indirectas. El Reglamento anterior no contemplaba los supuestos en que el inversor directo residía en la UE, aunque estuviese controlado por un inversor de fuera de la Unión. A este respecto, Raphaël Glucksmann, responsable de la tramitación parlamentaria, ha señalado que este texto cierra “un capítulo de ingenuidad europea”. En sus palabras, ha reprochado “la ceguera voluntaria de algunos Estados miembros que permitieron a actores extranjeros hacerse con el control de sectores sensibles de nuestra economía”.

A todo ello se suman otros factores clave: la pandemia del COVID-19, la guerra de Rusia contra Ucrania y las crecientes tensiones geopolíticas. Estos acontecimientos han puesto de manifiesto la necesidad de detectar riesgos con mayor eficacia y de dotar a las instituciones europeas de más herramientas para proteger los activos críticos de la Unión.

Esta no es la única medida de la UE para hacer frente a estos riesgos. Se están impulsando otras iniciativas para establecer condiciones sobre las inversiones en sectores estratégicos. Entre ellas destaca la propuesta de Ley de Aceleración Industrial.

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